FLEXIBILIDAD

   ELIGES tu cartera de clientes

    ELIGES tus horarios

   DECIDES por tu salario

   CONCILIAS con tu familia

   Trabajas desde CASA

Lo Bueno

Eres tu quien evalúa tus propias habilidades y competencias para determinar qué servicios ofrecerás a tus clientes. Tú decides para quien trabajarás, que tipo de servicios prestarás y cuánto trabajo aceptarás realizar.

Puedes trabajar a tiempo completo o parcial, dependiendo de tus necesidades y disponibilidad. Con el tiempo, puedes desarrollar un equipo de asistentes virtuales o sub-contratar algunas tareas.

Puedes trabajar desde cualquier lugar del mundo si así lo deseas.

Tu negocio es portátil

Lo Malo

Trabajar desde casa conlleva ciertos retos particulares. Se requiere mucha dedicación y disciplina.

Tendrás que lidiar con distracciones que normalmente no se presentan en un entorno de oficina “tradicional”.

Durante la etapa de inicio deberás dedicar mucho tiempo al desarrollo, lanzamiento y mercadeo de tu negocio. Pudiendo llegar a trabajar más horas que las establecidas en un horario laboral convencional y consecuentemente pasar menos tiempo con tu familia y amigos.

¡Mantener el equilibrio es clave!

Lo Feo

Una de las desventajas de ser asistente virtual es que no recibes beneficios tales como vacaciones y reposo médico. Puedes tomarte el tiempo que quieras para vacaciones o temas de salud pero no recibirás pago alguno por los días no trabajados.

La libertad e independencia de tener un negocio propio trae consigo una serie de responsabilidades.

Deberás costear tu póliza de salud, mantener un registro contable, pagar impuestos y cumplir con los requisitos legales para operar un mono-emprendimiento o microempresa.